Mujer dura, firme, poeta, con una historia inmortal.
Mujer en escena ante una multitud, aclamada por la letra de una canción.
Mujer adorada por una historia que le escribió a una ciudad con historia.
Sentada a su lado me encontraba cuando su letra interpretaban, un homenaje a su madre le daban por el siglo de una vida entera soñada, y ella murmuraba: "ésta es la mujer que inspiró los versos de ésta historia, ella... ella es mi Vallisoletana"
Con una mirada firme contemplaba su postura. Aquella mujer plantada, vestida con un estilo fresco, con pintura en los labios y un cigarro en la mano. Un olor a tabaco mi ropa impregnaba y sus ojos ni una sola lágrima derramaban.
Cuando la multitud ovaciono a su Vallisoletana su vida de satisfacciones estallaba, y ella... Tete se llamaba. Toda una Vallisoletana.